Heliconia Rostrata
Heliconia rostrata Ruiz y Pavón
Nombres comunes: Garra de langosta, pico de loro, carioca
Aunque es una de las heliconias más conocidas en el mundo, es también de las más apreciadas. ¿A qué se debe su versatilidad? Aunque nativa de Perú y Ecuador, esta planta se adapta muy bien a diversidad de climas, floreciendo tanto a media sombra como a plena luz. Por lo menos en Costa Rica, florece durante todo el año. Aunque las plantas son grandes y las inflorescencias muy llamativas, a veces dentro de un grupo de clones, pueden aparecer algunos pequeños, los que es también llamativo.
Más que la flor, lo atrayente en H. rostrata son sus grandes brácteas de color rojo con bordes amarillos, que tanto por su forma como por su colorido, han originado en otros países los nombres comunes de garra de langosta o pico de loro. En nuestro país, en cambio, la denominación “carioca” con que se le conoce, no tiene ninguna concordancia semántica, salvo que los primeros ejemplares llegaran a nuestras tierras desde Brasil. La inflorescencia brota apicalmente, pero rápidamente toma su forma colgante, lo que genera un vistoso contraste con las cinco hojas erectas de cada planta. A ello, H. rostrata posee un encanto añadido: la intermitencia irisdiscente de luz y sonido de los colibríes, cuya labor polinizadora permitirá luego a otros animalitos aprovechar los frutitos blancos de la planta.
Ahora, algo sobre su taxonomía. H. rostrata es una de las muchas especies del género Heliconia. Berry y Kress (1991) estiman en unas 200 a 250, las especies de este género. El origen etimólogico de la palabra “heliconia” hace referencia a Helicon, que era un monte sagrado donde las musas se reunían. Por otro lado, “rostrata” proviene del latín “rostratus”, provisto de pico. Algunos de sus parientes son las musáceas (bananos y plátanos); de ahí que a menudo se dé a H. rostrata y sus cognéricas el nombre popular de platanillas.
¿Dónde plantar las heliconias? Cuanto más espacio le brindemos, sea en el jardín o en una finca o en un parque, pues mejor, pues así lograremos plantas de gran robustez, con con sendas inflorescencias, que realmente ofrecen una inigualable y permanente acuarela paisajística, a la que no afecta la lluvia ni el sol. H. rostrata es pródiga, así que acepta de buen grado la corta de algunas inflorescencias que lucirán muy bien en jarrones y arreglos florales. Y de cuidados: pocos. Elimínese la mala hierba que pueda aparecer junto a sus raíces y agréguese periódicamente a las plantas buena tierra o abono orgánico. En la estación seca o veranillos, el riego, una o dos veces por semana, es suficiente.