Plantas venenosas
Plantas venenosas
(Un libro de Miguel Ángel Ramìrez)
Hace poco más de tres años, visité a don Miguel Ángel Ramírez en su Grecia natal, para una entrevista sobre una faceta importante de su vida: las orquídeas. Y fundamentalmente, por su papel como cofundador y primer presidente de la Asociación Costarricense de Orquideología.
Recuerdo que durante la conversación, me hizo ver que su pasión actual se había ampliado no solo a dichas plantas, sino a la Botánica en general. Y al final de la conversación me mostró el borrador de un trabajo que había sido el fruto de años de estudio e investigación.
Hace algunos meses, en la Exposición de Orquídeas de Grecia del 2009, don Miguel me donó amablemente, y con una fina dedicatoria, un ejemplar (ahora impreso) de aquella obrita que, en la primera ocasión mencionada, él cuidaba entre sus manos como un bebé en pañales.
Plantas venenosas- La importancia de conocerlas, que así se titula el libro, es la piedra de toque con la que don Miguel da a conocer la rigurosidad de sus conocimientos botánicos, adquiridos en diversas universidades y a través de múltiples lecturas, pero sobre todo en el contacto con la naturaleza. Bien lo retrata el biólogo Luis Poveda en una de las presentaciones del estudio: “Miguel Ángel también es un trotamundo, un verdadero hermano de la selva, con una increíble y perseverante actitud de búsqueda de conocimientos y experiencias”.
Don Miguel, con estilo perspicaz y ameno, nos descubre facetas de muchas plantas de conocida raigambre en nuestro ambiente, sea por su valor ornamental, medicinal, comercial e inclusive, alimenticio, pero que para nuestra sorpresa tienen otra característica: la toxicidad de alguna de sus partes. Ello hace que a menudo ingresen en nuestros hospitales o clínicas, un buen número de personas (a menudo niños) afectados por la ingestión o contacto con algún vegetal venenoso.
El libro, escrito con sindéresis científica, nos ofrece interesantes descripciones botánicas de las especies descritas, matizadas con los elementos tradicionales y propios de la cultura popular; pero fundamentalmente tiene un objetivo: la prevención de envenenamientos con plantas de nuestro entorno. Así lo señala el autor: “La idea de este libro es llamar la atención de adultos y menores sobre los peligros del probar, sea una hoja, fruto, semilla o flor, que se encuentre en cualquier en cualquier parte y que eventualmente sea tóxica.”
Personalmente, he disfrutado este libro porque me ha permitido el disfrute vivencial de muchas plantas que conocí en mis correrías de niño, muchas de hermosas flores o curiosos frutos, pero con un detalle a veces desconocido: su toxicidad.
Jorge Mora