Lycaste candida Rchb.
El género Lycaste tiene un nombre femenino y mitológico: se dice que Lycaste fue una ninfa griega, hija de Príamo, rey de Troya. En algunos textos orquideológicos explican la etimología del nombre, indicando que Lycaste fue la hermana de Helena de Troya. En realidad no es la hermana de sangre, sino hermana política, pues Helena fue nuera de Príamo.
En cuanto a Lycaste candida, su epíteto específico significa en latín, blanco brillante para diferenciarlo del término albus, cuya acepción es “blanco mate”. En algunos textos hacen la traducción de la Lycaste candida como Lycaste blanco nieve.
Lycaste candida es una especie que cuando la planta es adulta, forma comprimidas aglomeraciones (valga la redundancia) de fuertes seudobulbos de hojas deciduas, las cuales dejan como impronta de su fugaz existencia, puntiagudas y nítidas espinas, de las cuales realmente hay que cuidarse. Esta característica y la compresión de los seudobulbos dificultan la separación cuando deseamos hacer reproducción vegetativa.
Las flores de L. candida, de suave aroma, presentan esa forma triangular tan característica del género y los matices en los sépalos varían del blanco al verde pálido, mientras que el color blanco de los pétalos y labelo se salpica con manchitas rosadas y carmín. A menudo en L. candida, las flores aparecen primero que las hojas, lo que hace muy llamativa sus inflorescencias, aunque también es de gran prestancia el verdor simultáneo de las hojas nuevas con las pródigas inflorescencias unifloras que brotan de la base de los seudobulbos.
Sea oportuno señalar el cuidado que se debe tener al desarrollo de las hojas, pues estas en esa etapa son delicadas, en el sentido de que pueden ser afectadas por los rayos directos del sol o atacadas por hongos si hay exceso de humedad. De ahí que L. cándida requiera del filtro de la luz solar, sea en construcciones protegidas con sarán o bajo la sombra acogedora de árboles. De hecho, un crecimiento vigoroso de las hojas, nos asegurará la formación de seudobulbos sanos y fuertes.
L. candida posee un limitado rango de distribución geográfica, desde Nicaragua a Panamá en bosques húmedos entre 800 y 1800 metros. En Costa Rica, particularmente, se le encuentra en el bosque de roble de la vertiente pacífica de la Cordillera Central a alturas entre 1700 y 1800 metros (Dressler et al., Manual de plantas, 2003).
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Heliconia wagneriana