La planta de la semana (2- 7 de marzo 09)

Guarianthe skinneri
Guaria morada: flor nacional de costa rica
                                                                                           Jorge Mora

Historia
La guaria morada, -flor nacional de Costa Rica- es descrita para la ciencia por el botánico inglés James Bateman* en 1838, cuando la incluye en su libro "Las orquídeas de México y Guatemala" con el nombre de  Cattleya skinneri. Honró así  a su descubridor, George Ure Skinner*,  un comerciante inglés radicado en Guatemala. No  se sabe exactamente el año en que Skinner la descubrió en aquel país, pero de hecho fue  después de 1834, pues todavía en ese año este personaje no había oído hablar aún de orquídeas, pues su interés era la colección de aves e insectos, los cuales enviaba al Museo Natural de Historia de Manchester. Ahí fue donde el  entonces estudiante de horticultura en Oxford, James Bateman conoció la labor de Skinner en Guatemala. Ello le interesó, por lo que le escribió solicitándole información no sobre animales, sino sobre una serie de plantas (orquídeas) las cuales le describió. Skinner recordó siempre la llegada de la carta, pues fue el día de su cumpleaños. Aunque no tenía conocimientos botánicos, él pronto reconoció en la naturaleza, las orquídeas que Bateman le describió. Hizo un primer embarque de las especies solicitadas, y al conocer el éxito, pronto efectuó el segundo envío. En este iban ya ejemplares de una bella orquídea de flores  moradas, que luego se conocería como Cattleya skinneri.

 Pasarían más de 165 años para que los estudios moleculares sistemáticos y la comparación de secuencias de ADN hechos por Berg, demostraran que las orquídeas del complejo “Cattleya skinneri” debían separarse del género Cattleya. Con base en ello, Robert Dressler* y Wesley E. Higgins propusieron en el Primer Congreso Internacional de Orquideología Neotropical (20-25 de mayo de 2003) un nuevo género para este complejo, el cual llevaría el nombre Guarianthe, basado en la palabra guaria, costarriqueñismo empleado  para ciertas  orquídeas. De esta forma, el nuevo género quedó integrado por: G.aurantiaca, G. bowringina, G. skinneri* (nuestra guaria morada, antes Cattleya skinneri), Guarianthe x guatemalensis  y G. patinii.
Pero paralela a esta historia con rigor científico, en la que nuestra protagonista estuvo siempre tratada por extranjeros, está otra historia, la historia costarricense de la guaria morada. ¿Cuando comenzó la pasión nuestra por esta planta? Posiblemente se pierda en los recovecos del tiempo. Ciertas  referencias históricas señalan algunos usos utilitarios que los indígenas de Centroamérica y México dieron a las orquídeas. Pero también se indica la admiración que hubo por ellas y su valoración ornamental. Ya Moctezuma, en México mandó a cultivar algunas en sus jardines;  y Fray Francisco Jiménez en su Historia Natural del Reino de Guatemala, señala el interés ornamental que tenían los indios quiché de Guatemala  por las orquídeas:

Todas aquestas flores, aunque muchas y diversas, todas ellas convienen en nacer de unas cebolletas, cuyas raíces se pegan a la corteza del encino, como si estuviessen arraigadas profundamente en la tierra y echan algunas hojas algo gruesas, pero todas diferentes unas de otras. Y aquestas cebolletas arrancadas de aquellos árboles, las trasplantan muchíssimos indios a sus casas, pegándolas a otro árbol y allí arraiga y se conserva y da su flor. Y así tienen llenos los árboles de sus casas de diferentes flores, que traen del monte.
Como que esa costumbre de sembrar orquídeas en los árboles es centenaria y si aún la tenemos actualmente y la tuvieron también nuestros abuelos, no sería contradictorio que estos la heredaran de los indígenas. Algo más, se dice que los cabécares adornaban su cuerpo con flores de guaria morada. Sin embargo, las referencias históricas nuestras  a la guaria morada son relativamente recientes. Es una referencia muy generalizada de  que nuestros abuelos cultivaban la guaria morada en los patios internos, en los jardines o en los solares de sus casas; también  era clásico verlas en la parte externa, en las tapias de adobe o bahareque, sobre tejas de barro. Además, se habla de la tradición de utilizar las flores de guaria morada en las conmemoraciones católicas de Semana Santa, pues esta celebración concuerda con la época de floración de esta orquídea.    Pero algo que delata su antiguo conocimiento es su nombre popular: guaria. El Dr. Joaquín García Castro* se refiere así a su etimología:
En Costa Rica la conocemos como "Guaria Morada", una  mezcla de nombres. Guaria es netamente indígena, ya que lleva la raíz "gua" derivada del nahuatl, que significa árbol; y que está relacionado con la característica de las orquídeas de crecer sobre los árboles o sea como epífitas. Este prefijo aparece en otras palabras "ticas" para designar árboles: guanacaste, guachipelín, guácimo. Se le llama morada en referencia al color púrpura rojizo de sus flores, semejante al de las moras, pequeñas bayas de las plantas espinosas del género Rubus.

 

De su abundancia en nuestros bosques, gente mayor y aun alguna de mediana edad recuerdan como crecía en zonas del Valle Central, por ejemplo a orillas del Río Virilla o de algunos de sus afluentes como el río Bermúdez. Pero a veces la pasión mata. La pasión de los ticos por esta planta y de algunos por comercializarla, hizo que prácticamente desapareciera de los bosques nativos, aunque afortunadamente se cultiva en fincas y grandes colecciones particulares; pero también en muchos jardines nuestros donde su cultivo se hereda de padres a hijos. Y aunque resulta casi increíble, el Ing. Francisco Morales afirma que en la Península de Santa Elena existen poblaciones naturales de la especie. Ojalá que hasta ahí no haya llegado ya la furia destructiva de los colectores.
Ahora bien, ¿por qué  es la guaria morada nuestra flor nacional? Algunos señalan que no debió haber sido así, pues es una especie que se encuentra en otros países de América Central. Pero lo cierto es que esta orquídea ha sido la flor emblemática de los costarricenses. De ahí que cuando en 1937 se abrió un concurso para designar la flor que nos representara y en el que participaron profesionales, horticultores, estudiantes; nadie se sorprendió de que la escogencia recayera en la guaria morada. Lo demás ya es historia escrita: consecuencia de la elección popular bajo la presidencia de don León Cortés Castro*, mediante el Acuerdo Ejecutivo #24 del Despacho de Fomento y Agricultura del 15 de junio de 1939, se designa a la Guaria Morada (Cattleya skinneri, hoy Guarianthe skinneri) como Flor Nacional de Costa Rica. Posteriormente, el 24 de noviembre de 1972, siendo Presidente de la República don José Figueres Ferrer*, se emitió un Decreto según el cual  se establece la segunda semana del mes de marzo como 'Semana de la Orquídea Costarricense'", por ser la época en que la guaria morada, está en el apogeo de su floración. Además, se encarga a la Asociación Costarricense de Orquideología la organización y celebración de tal actividad.
Pero la guaria morada también ha inspirado la vena creativa de los artistas: más de un pintor la ha plasmado en sus lienzos; Aníbal Reni y los Talolingas con su canción “La guaria morada” la transformaron en un melancólico himno que quizá todos los ticos hemos tarareado;  y Lisímaco Chavarría* plasma en sus versos  la bucólica estampa de su hábitat perdido:
Moradas cual la túnica de Cristo,
columpiando sus pétalos de seda,
en mis bosques nativos las he visto
donde el sinsonte al manantial remeda.

Caprichos de amatista suspendidos
en los troncos de ceibas centenarias,
fulgores de la aurora detenidos
sobre el remanso azul, así las guarias.

Distribución
Guarianthe skinneri es una especie con geografía existencial  desde México hasta Costa Rica.
Morfología botánica
Son característicos sus seudobulbos claviformes y bifoliados de unos 13 a 25 cm de largo por dos a 3 cm de grosor.  Sus hojas son ovado-oblongas a lanceolado oblongas. Son muy llamativas sus flores medianas de color rosa-morado con la sección de la garganta, pálida. Sus sépalos  son elípticos y sus pétalos rómbico-ovados. El labelo obovado (de unos 5 a 3. cm ) envuelve la columna basalmente., la cual mide de 1 a 1.2 cm.
Hábitat
G. skinneri en nuestro país es propia de las zonas premontañosas de 500 hasta 1000 metros. Es epífita de ciertos árboles de tierra templada. Su distribución ecológica es la siguiente: bosque húmedo premontano, bosque muy húmedo premontano, bosque muy húmedo montano, bosque muy húmedo tropical, bosque pluvial montano bajo, bosque húmedo tropical, y bosque muy húmedo tropical transición a premontano.
Se le ubica en la vertiente Caribe de la Cordillera de Guanacaste, la vertiente pacífica de las cordilleras de Tilarán y Central, así como en el Valle Central. Florece de enero a mayo.
Formas o variedades
También son muy apreciadas las diversas  formas de la G. skinneri.  Existe gran variedad en la coloración de las flores, desde las rosado lila en distintos tonos (suavísimas, suaves a róseas), hasta las albas (albinas), albescens (falsas albinas), y las alba-oculata (blancas con una mancha morada en la garganta del labio); también se describen las anulatas (flores lilas con anillo púrpura en el labelo), así como flores lila-azuladas (caerulescens). De ahí que se hable a menudo de : G. skinneri alba* y G. skinneri alba oculata*,así como las formas con tonos rosados: G. skinneri rosea, G. skinneri anulata*,y G. skinneri coerulea* y G. skinneri cerulensis*.
Sobre  G. skinneri alba oculata, deflores suavemente perfumadas de color blanco cristalino con un círculo amarillo pálido en el centro del labelo y una mancha de color morado en su fondo, se documenta que fue descubierta por Benedicto Roezl, un viajero inquieto por los trópicos e  infectado por la fiebre de las orquídeas, lo que le generó  óptimas oportunidades  de ganar dinero enviándolas a Europa. Fue en la segunda mitad del siglo XIX cuando descubrió esta nueva variación en el techo de una pequeña iglesia guatemalteca. En ese país, popularmente se la conoce como “flor de San Sebastián” o “Candelaria”, y se solía utilizar para adornar las iglesias y en procesiones religiosas.  Lamentablemente, junto a otros miles de orquídeas terminó en uno de los sesenta invernaderos de la empresa Sanders & Co., en Inglaterra.
En cuanto a la forma totalmente blanca, la conocida como  G. skinneri alba,  esta fue descubierta en la segunda mitad del siglo XIX en nuestro país por  el colector A. R. Enders.
Híbridos
La literatura registra el híbrido natural G. skinneri x G. aurantiaca conocido como Guarianthe   x guatemalensis* que crece en forma natural en Guatemala, México, Honduas y Nicaragua.
Realizados por el hombre hay pocos híbridos documentados. En el país se encuentran en varias colecciones, especímenes de G. skinneri x C. máxima, híbrido*  realizado aparentemente por el Jardín Botánico Lankester. Las plantas son muy robustas, resistentes y las flores muestran claramente el parentesco con las dos especies. Otro híbrido que aparece en algunas colecciones es el logrado entre la G. skinneri y la bellísima Cattleya dowiana* (la guaria de Turrialba), el cual hereda de esta su lvistoso labelo estriado, aunque sin el vívido color original.

Clones
En los últimos años ha cobrado gran estatus el cultivo en el país de ciertos clones como G. skinneri ‘Carpinteria’*  y G. skinneri Danae’ obtenidos y premiados en el extranjero, pero que algunos cultivadores han hecho el esfuerzo por traerlos al Costa Rica. También son muy apreciados clones cultivados en el país y premiados por la American Orchid Society en exposiciones nacionales como G. skinneri ‘Danae’, G. skinneri ‘María Eugenia Roy’ y   G. skinneri ‘Ana Granados’.  Todos estos clones son plantas muy robustas, con flores de forma y tamaño extraordinarios, pero que se alejan notoriamente del prototipo de la Guarianthe skinneri tradicional, la llamada popularmente “guaria nuestra”. Esto ha generado cierta polémica, pues muchos cultivadores consideran que estas variedades  mejoradas han venido a  desplazar a las variedades autóctonas, que lógicamente pierden oportunidad de premiación en las exposiciones. En alguna ocasión  se trató de minimizar esa “desigualdad” haciendo categorías de premiación independientes, tanto para especies nativas como mejoradas.
Cultivo
Aunque el cultivo de  G. skinneri es relativamente fácil, les brindamos algunas recomendaciones.
G. skinneri, que tradicionalmente se cultivó en árboles vivos de especies como güitite, madero negro, etc., así como en troncos cortados, tejas y canastas, se cultiva ahora también en macetas de arcilla y plásticas. Es una planta que gusta de la buena luz (inclusive sol directo, si se le sabe aclimatar) y buen drenaje. En la actualidad se recomienda su fertilización periódica. Muy resistente a las enfermedades y plagas, ocasionalmente podría ser tratada por estos problemas, especialmente si en la colección se cultiva con otras especies e híbridos.
*Más información gráfica en la siguiente galería:
http://picasaweb.google.es/Jmorlop/GaleriaGuariaMorada#5308771096657027314

 Bibliografía
Bonilla, Abelardo (1961). Historia y Antología de la literatura costarricense. San José: Trejos Hermanos
Dressler, Robert y Higgins, Wesley. “Guarianthe, a generic name  for de ‘Cattleya skinneri complex. Lankesteriana, Nº 7, mayo 2003.
Dressler et al. “Orchidaceae”. En Manual de plantas de Costa Rica, volumen III. St. Louis, Missouri Botanical Garden Press.
García Castro, Joaquín. “Breve historia de la guaria morada”.
www.ticorquideas.com/guaria_morada.htm
Guías de Costa Rica. La Guarianthe (antes Cattleya) skinneri.
http://www.guiascostarica.com/cr15.htm
Mora, Jorge y Suárez Edgar. (2007).  Cómo cultivar orquídeas en su casa. San José: Mundo Gráfico.
Morales, Francisco. “Península de Nicoya: un bosque seco o un paraíso de orquídeas”. (Charla). Ticorquídeas, junio 2006.
Osenbach Sauter, Carlos (2003). Breve historia de la orquideología en Costa Rica.  San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica.
Ossenbach, Carlos. “Historia de las orquídeas de Costa Rica”. (Charla). Ticorquídeas, abril 2006.  
Reinikka, Merle (1995). A history of the orchid. Oregón: Timber Press.


Próxima entrega de la orquídea de la semana
Guarianthe aurantiaca
12- 18 de enero
Los esperamos aquí, en Pluriplantas